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Gloria

Mis expectativas en "Diseño"

Mis expectativas en "Diseño"

Tras estudiar Magisterio... no estoy muy contenta, en general, con la formación que he recibido en esos tres años.
Le veo iconvenientes como: tiempo insuficiente de prácticas, poca formación en lengua inglesa (mi especialidad), o grandes lagunas en ámbitos tan importantes como serían la programación o el buen conocimiento del currículum.

Me parece algo "triste" tener que venir a Psicopedagogía para completar una formación tan básica. He comenzado esta carrera por puro placer y ganas de aprender, pero hay muchísimos estudiantes de Magisterio que, decisión muy respetable, serán maestros una vez terminada la carrera y... en mi opinión, no tendrán la formación suficiente ni las perspectivas y herramientas necesarias para reflexionar sobre el currículum, temática de esta asignatura, y percatarse de que es una simple guía en la que poder apoyarse, modificar y reorganizar (innovar) a su antojo por el bien del proceso de enseñanza-aprendizaje en cada contexto particular.

Así, creo que esta clase me va a aportar muchísimas cosas de las que me sentía carente y que me ayudarán a poder ser, en un futuro, no solo una buena psicopedagoga, sino también una mejor maestra.

Por ahora, ya gracias a los textos leídos y los debates mantenidos en el aula, tengo una visión diferente y mucho más abierta que la anterior del "currículum", y es que... nunca antes nadie me había hablado de ello, nunca antes nadie me había hecho reflexionar y dotar de significado personal a las ideas que recibíamos del exterior!

Internet cambia nuestra forma de leer... ¿y de pensar?

Internet cambia nuestra forma de leer... ¿y de pensar?

Internet is in the air!

 

Atrae cada vez a más gente y... entre ellas estoy yo.

 

Me parece una herramienta con tal abanico de posibilidades que... “asusta”: puedes buscar información del tema más remoto posible, saber lo que pasa en cualquier lugar del mundo cada minuto, conocer a gente a la que, de otro modo, te sería imposible conocer, sentirte más cerca del hogar al ver la sonriente cara de tu familia en la pantalla del ordenador cuando estás muy lejos, organizar un viaje relámpago a Praga en media hora, descargar todo tipo de archivos (libros, música, vídeo, fotografías...), comprar el artilugio más insospechado, hacer operaciones bancarias, ser un jugador en red de tu pasatiempo favorito...

 

No es difícil imaginar la cara que pondrían nuestros bisabuelos si pudieran contemplar, tan solo durante un minuto, el “mundo” creado dentro de ese cuadro de cristal.

 

Reconozco su gran utilidad y el amplio universo que nos ofrece pero... quizá me asusta un poco la frase de Raymond Kurzweil: “Nuestros cerebros advierten de que no necesitan un esfuerzo mental (y neuronal) a aquellas tareas que podemos dejar a las máquinas”. Por supuesto, estoy a favor de la tecnología y de la ayuda que puede proporcionar al hombre, haciendo su vida más fácil y dotándola de mayor número de herramientas, pero me parece triste también lo que postula Nicholas G. Carr: “Creo que la mayor amenaza es su potencial para disminuir nuestra capacidad de concentración, reflexión y contemplación”. Evidentemente, en el texto se nos están ofreciendo dos posturas completamente enfrentadas y no deberíamos dejarnos “engañar” por ninguna de las dos (“nada es blanco o negro”) sin aportar nuestro granito de arena personal, pero es cierto que las opiniones de expertos (que por algo lo son y creo que sus ideas deben ser tenidas en cuenta) incluidas en el artículo, son una base a tener en cuenta para comenzar la reflexión.

 

No soy psicóloga, no soy científica, por lo que no puedo ofrecer evidencias fiables en las que basar mis juicios, pero sí que creo que el uso creciente de Internet (dudo que en unas décadas en el mundo desarrollado exista alguien que no sepa manejar esta herramienta) tiene por fuerza que influir, de algún modo, a sus usuarios.

 

En el artículo se plantean, en concreto, los cambios cognitivos que el uso de Internet puede producir en las personas. Se parte de la premisa de que Internet puede cambiar la forma de leer y que esto, en consecuencia, puede implicar un cambio en la forma de pensar del ser humano.

 

¿Es cierto? ¿Nuestro cerebro y su funcionamiento está cambiando (y además un cambio sin precedentes, “súbito”, como se menciona) por nuestra mayor asiduidad al mundo virtual? ¿Aprenderá la nueva estructura en que la información es presentada?

Puede ser, estoy de acuerdo, por propia experiencia, en que por ejemplo, mi forma de leer en la red es completamente distinta a mi forma de leer un libro tumbada en la cama: me encuentro con tal cantidad de información, con tantas posibilidades, con tantas “pestañas” en las que cliquear y tantas cosas que querer hacer, ver y saber  en un mismo momento que... de alguna manera “pierdo el rumbo” y me abstraigo, me olvido de mi objetivo primero al comenzar una sesión virtual y mi mente vaga de aquí para allá. Esto me remite a la “desorientación” que Carr dice padecer.

 

Así, reconozco la posibilidad de que estén surgiendo “nuevas formas de lectura” que, aunque pueden ser útiles en el contexto en que las usamos, no deberían conducirnos, en mi opinión, a la pérdida de claridad mental, a la pérdida del trabajo intelectual que solemos desempeñar cuando leemos “un libro tradicional”: establecimiento de asociaciones, extracción de conclusiones, creación de ideas propias...

 

Es que si el ser humano va olvidando el don que se le ha concedido a él y exclusivamente a él... el de razonar por sí mismo y no a través de “máquinas”... quizá acabemos convirtiéndonos en una herramienta más.

 

Bebés como usuarios de herramientas

Bebés como usuarios de herramientas

Tras ver el vídeo y tras discutir con los compañeros en dos sesiones se nos introdujo en el campo de las herramientas y su uso y es de eso de lo que me gustaría hablar.

 

“El objeto no está separado de su uso, que viene determinado por el contexto o cultura donde, por convención, se ha decidido”.

Esto me hizo recordar algo que estudié en Lingüística. Una teoría nos hablaba de la arbitrariedad del lenguaje: el que un “pájaro” sea referido como tal en castellano es algo que, los hombres, el ser humano, por propia iniciativa, eligió en un momento de la historia y, ese sonido fónico y esa grafía relacionada con un “algo” determinando se ha ido perpetuando y adquiriendo “validez universal” a lo largo del tiempo, ayudado por el pasar de las generaciones.

Yo creo que algo parecido es lo que se quiso dejar ver en clase con respecto a las herramientas y su uso social y contextualizado.

Para el niño, desde que nace, es posible avanzar en unos aprendizajes por sí mismo (parte del desarrollo motor primario se produce a partir de experiencias individuales de ensayo y error) pero... hay que darse cuenta de que muchos del resto de aprendizajes se realizarán en base a un contexto, a unas normas sociales, a unas convenciones que los adultos ya conocen y, por esto, serán ellos los encargados de ayudar y guiar al niño en ese proceso (concepto de “mediador”).

 

Cuando profundizas en algo sorprende ver la “miga” que le puedes sacar y, tras las sesiones, fue mucho más claro entender el esquema en la pizarra (P, I V, S, O, M): Piaget y Vygotsky nos ofrecen dos visiones del desarrollo y, en nuestros razonamientos, fuimos pasando de uno a otro, de una concepción del desarrollo como fundamentalmente biológico a una concepción del desarrollo como compendio de lo fisiológico y de lo social.

"Fresas salvajes", un acercamiento a la vejez

"Fresas salvajes", un acercamiento a la vejez

Una vez que ya he explorado “Las reflexiones sobre el ciclo de vida del doctor Borg”, escrito por Erikson y una vez que ya se ha debatido ampliamente en clase, con otros compañeros, acerca de la película (su significado, sus posibles implicaciones, su simbología...) me veo con una visión muchísimo más amplia que la que tuve al terminar de ver el film en clase, cuando incluso creí que la última imagen mostrada no era el fin de ésta, si no que había algo más, quizá una secuela.

Es curioso cómo a veces vemos algo y nos quedamos “tan panchos”, sin darle más vueltas a la cabeza y cómo, después de leer sobre ello, reflexionar y comentarlo con personas que cuentan con diferentes perspectivas, nos percatamos de miles de detalles que pasaron desapercibidos.

Sí, en “Fresas salvajes” se nos muestra el camino metafórico del Doctor Borg hacia su cercana muerte.
Es un camino situado en dos planos:
-Realmente nuestro protagonista se desplaza a un lugar físico, a Lund (lugar donde se producirá un acto que, de alguna manera, además del cierre de una larga vida profesional puede suponer quizá también, el broche a una vida terrenal) y durante ese viaje le ocurren determinados acontecimientos (muy relacionados con el viaje mental que cito a continuación: diferentes personajes de diferentes edades podrían estar ayudándole a rememorar sus diferentes etapas).
-También ese viaje supone un recorrido mental (mediante sueños y recuerdos) por las diferentes fases de su desarrollo, desde la infancia hasta su edad actual.

Me parece interesante, aunque como digo al principio no capté ni la mitad de alusiones y relaciones de significados patentes en la película, como se representa la última de las crisis que, según Erikson, una persona supera: un barrido rápido a su vida que, aunque sea triste, parece no darle una idea demasiado satisfactoria de sus años pasados y de sus comportamientos con la gente que, supuestamente, quería.

Es Marianne, personaje clave en la película, que acompaña al protagonista de principio a fin, el personaje que más me ha gustado, pues parece ser la que le “provoca”, la única que, tras una larga vida, parece no tener miedo ni reparo en decirle lo que piensa y la que quizá le ayuda a proseguir esa tarea de “integración” que ha comenzado a llevar a cabo.

Por último, con respecto a la intriga que ha causado el título, “Fresas salvajes”, parece que cuento por fin con una explicación que me satisface. Como dice Erikson, las fresas silvestres, desparramadas por el suelo, pueden relacionarse con una de las etapas de la vida: la adultez joven, la búsqueda de la intimidad. Es en esa escena cuando Sara, la prometida de Isak, se intenta negar ante la evidente atracción física que siente por el hermano de éste y, cuando al fin “cae en la tentación”, esto supone la ruptura definitiva con ese Isak tan enigmático para ella: tan recto, tan religioso, tan falto de pasión. Esas fresas salvajes hacen referencia a uno de los estadios del desarrollo, “Intimidad” VS “Aislamiento” (incluso “Identidad VS Difusión de Identidad”) que el pobre Isak no superó adecuadamente y que, unida a los anteriores estadios que probablemente, tampoco superó, conducen al posterior desarrollo de su vida tal y como fue.

Cambio, desarrollo; desarrollo, cambio...

Cambio, desarrollo; desarrollo, cambio...

 

“El desarrollo suele producirse por un cambio, pero... no todo cambio supone un desarrollo”.

 

Algo planteado en clase y que yo creo que a más de uno nos dejó pensando. ¿En qué se diferencian cambio y desarrollo? ¿Por qué no todos los cambios suponen un desarrollo? ¿Se considera desarrollo solo a aquello que nos hace “crecer” o “avanzar” personalmente o... también a aquello que nos hace “retroceder”?

 

Creo que nunca dejamos de desarrollarnos, y que no dejaremos de hacerlo hasta que nos llegue “la hora” pero, y aunque se que es complicado, me gustaría “medir”, “observar”, poder darme cuenta de cómo me desarrollo, de cuándo me desarrollo, ¿o es que lo hago a cada segundo, por lo que es imposible “capturar” el momento?

 

Si hay alguien que quiera ofrecer su opinión... adelante!

Los primeros pasos

Los primeros pasos

 

Nunca sabes muy bien qué te espera cuando comienzas algo nuevo: puedes estar horas imaginando, suponiendo, divagando pero... lo curioso es que la realidad, al final, casi siempre suele sorprenderte y te ofrece algo diferente a lo que tenías en mente. La universidad, y en este caso Psicopedagogía, para mí no ha sido una excepción. Me alegro de no haber escuchado a las sirenas que querían hacerme naufragar, porque...si no... no estaría aquí.

 

Sobre esta asignatura en concreto, “Psicología de la Infancia y la Adolescencia”, decir que tengo buenas expectativas, porque combina dos cosas que me gustan mucho: la Psicología, disciplina que me habría gustado estudiar, y una franja de edad cercana a mí, no solo porque haya trabajado y trabaje con niños, si no porque... casi, casi, o todavía, puedo ver la plena adolescencia si giro la cabeza a un lado.

 

La primera clase, y lo que hicimos en ella, representación, en un papel, de lo que cada uno consideraba su desarrollo, me pareció muy interesante y un buen comienzo. Al principio... todos parecíamos un poco perdidos, desconcertados (con haber mirado nuestros rostros habría bastado) pero... poco a poco resultó que la creatividad salió a flote y disfruté mucho viendo las diferentes “obras” de los compañeros, que sirvieron para intuir la manera en que cada uno veía su vida, lo que había pasado en ella y lo que preveía que pasaría: una escalera? una montaña? una rosa de los vientos? un parte meteorológico? un camino?

 

En fin... sigamos avanzando por el camino.

Inquieta

Inquieta

"Estaba llorando. Inquieta. Nada iba a consolarla, ni siquiera la lluvia que invocaba ríos en las calles de su cuidad natal. A veces quería cambiar esa forma de verse triste, pero, ante cualquier intento, siempre aparecían quinientas excusas para dejarse vencer, lo cual resultaba extraño para alguien tan fuerte como parecía ser ella. Aquella niña que una vez estuvo tan sola nunca había experimentado, en verdad, la completa soledad. Sería por eso, tal vez, que ahora necesitaba con tanto ahínco que alguien la cuidara.
Como no hallaba la forma de sentirse mejor, decidió llamar a su más recóndito deseo para que acudiera a ella y la rescatara de tan profundo estado de sensibilidad emocional. Entonces, tomó las riendas de su vida."

Empezando

Empezando

Me gustaría que este blog, ante todo, fuera un espacio a compartir y... aprender.

A veces, cuando escribimos, nos es más fácil liberarnos de las inquietudes que nos persiguen o de los pensamientos que nos rondan.

¡Os animo a todos a que escribais lo que os plazca!

Como imagen... una que me trae muy buenos recuerdos.